El autor

Conoce la fascinante historia de Enrique Gaspar y Rimbau, un autor adelantado a su tiempo

Biografía

Nacido en Madrid de padres actores. A la muerte de su padre se desplaza a Valencia con su madre – Rafaela Rimbau y Saenz – y sus dos hermanos. Allí estudió Humanidades y Filosofía, aunque no terminó sus estudios, acabando por trabajar en la casa de banca y comercio del marqués de San Juan.

A los trece años ya había escrito su primera zarzuela y a los catorce era redactor de La Ilustración Valenciana. A los quince su madre protagonizó su primera comedia. A los veintiuno se trasladó a Madrid para dedicarse a ser escritor y entre 1868 y 1875 tuvo su época más fecunda, realizando obras donde criticaba los valores burgueses. Fue pionero del teatro social en España. Publicó numerosos artículos, poesías y narraciones en las principales publicaciones periódicas de la época: La Época, Blanco y Negro y La Ilustración Española.

A los veintitrés años se casó con Enriqueta Batllés y Bertrán de Lis, una bella aristócrata, cuyos padres no aprobaron la boda. Tras el nacimiento del segundo hijo, ingresó a los veintisiete años en la carrera consular. Pasó un tiempo en Grecia y en Francia, luego Madrid y finalmente estuvo de cónsul en China, primero en Macao y luego en Hong-Kong. Durante este tiempo no dejó de escribir y estrenar obras, además de colaborar en El Diario de Manila.

De vuelta, es destinado a Olorón, aunque la familia reside en Barcelona, dónde llega a estrenar una obra en catalán. Seguirán varios destinos en el sur de Francia. Su esposa morirá en Marsella, dónde era cónsul, y, enfermo, se retira a Olorón con su hija, su yerno y sus nietos. Morirá en Olorón a los 60 años.

Análisis de su obra

Escribió unas veintiséis piezas dramáticas muy interesantes e innovadoras, como El estómago (1874), sobre la preeminencia de este órgano en el cuerpo humano, o La lengua (1882), que trata sobre la maledicencia y la educación de la mujer. Si en su época imperaba el sentimentalismo en el teatro, Enrique Gaspar quiere sobre todo hacer pensar a sus espectadores y evoluciona hasta rechazar todo lirismo y preferir la prosa al verso, pues cree que el lenguaje figurado y las descripciones son ajenas a lo sustancialmente teatral. Sus obras suelen versar sobre problemas de ética social. En Las circunstancias (1867), se denuncia y satiriza la hipocresía e intereses de la burguesía. Destaca, entre sus últimas obras, Las personas decentes estrenada el 31 de enero de 1890: Ramón prepara en Madrid su doctorado y conoce personas ofuscadas por intereses variados: especulación sobre tierras revalorizables, un nombramiento de diputado, un matrimonio ventajoso… Entonces, renuncia a ser “decente” y deja Madrid, desengañado, denunciando a una sociedad que prima la confusión y la hipocresía:

“Ha echado un puente entre el hombre de bien y el bribón para que todas puedan circular por él confundidos, mediante un derecho de portazgo de camisa limpia.”

Huelga de hijos (1893) es una obra feminista muy adelantada para su época. Enrique Gaspar fue un autor minoritario por su realismo crítico y sus innovaciones dramáticas; manejaba a la perfección los personajes y el diálogo, muy movido, conciso y cáustico, y en ocasiones descarnado. Su visión del mundo es pesimista, pese al humor del que hace gala.

 

Bibliografía del autor

Teatro

Narrativa

Artículos

Libros de viajes

Traducciones y adaptaciones